¿Qué es
lo que te ha interesado del proyecto que te ha propuesto Dani Moreno?
Dani ha sido muy listo porque la forma como llega la
historia era ya un aval. No es como si te llega un papel donde hay cuatro
cosas escritas. Me llegó una historia, me llegó un guión,
me llegó un storyboard y me llegó otro documento con todas
las influencias que me imagino que Dani sabe que son comunes, con lo
cual era como estar poniéndote un regalo entre las manos. Hablarte
de cierto cine, de ciertos grupos de rock, de cierta imagen de la historia
de la música electrónica, partiendo de ella en el theremin…
son muchas cosas que me llevaron al sí. El problema con estos
proyectos es el tiempo, que normalmente nunca te coincide. La verdad
es que yo le decía (a Dani), te puedo dar una fecha, pero si
hay alguna cosa que salga de repente, te tengo que dejar plantado; pero
pudimos.
¿Porque estabas
tocando fuera, ¿no?
Pero ya he terminado. El problema es lo de fuera. Méjico
es un país muy impredecible. Tú intentas decir, bueno
iremos en enero, pero de repente te avisan y te dicen, la semana que
viene. Entonces era la única duda que había, Pero como
ya se ha conseguido, ya no va a pasar nada.
¿Qué te
parece el cine de terror?
Aquí hay varios guiños. (Martians go
home!) Es cine de terror, es cine fantástico, es ciencia ficción,
ciencia ficción serie b… o sea que son muchas influencias,
otra vez digo, comunes. Y vistas además desde el punto de vista
de muchos directores, directores como pueden ser Tim Burton, que ahora
mismo están en activo y que también tienen todas esas
influencias como un bagaje cultural, que hay que decirlo con mayúsculas,
a gente que en su momento pudo hacer esas películas en los años
cincuenta o sesenta.
De hecho, hay alguna
conexión con Mars attack…
Es que Mars attack bebe de muchísimas cosas
también. Supongo que es un punto de influencias comunes que tiene
mucha gente, y que hace que te sientas identificado. Yo me pregunto
como verá la mayoría de la gente las películas
de Tim Burton y no me lo puedo explicar. Porque para mi cada plano es
una declaración de principios. Declaración de principios
al cine, a la pintura, a la estética, al ser diferente…
Da igual que seas un perro o Eduardo Manostijeras. Es casi el director
heterosexual que más se acerca a lo que yo pienso. El otro es
John Waters y creo que los dos tienen un sentido del humor muy parecido,
pero es curioso que Tim Burton, no es que yo quiera ser heterofóbica,
pero es curioso que un tío heterosexual, tenga la agudeza, i
el sentido del humor retorcido de Tim Burton. Yo siempre me pregunto
que verá la gente cuando ve Eduardo Manostijeras o Pesadilla
antes de Navidad o Mars attack. Mars attack la tienes que ver plano
a plano porqué es un continuo homenaje a un montón de
cosas.
¿Cuál es
la película que más veces has visto?
Eduardo Manostijeras. Esa es mi favorita. Primero creo
que es un homenaje a todo lo gótico de todas las épocas,
desde el gótico de finales del diecinueve, a lo gótico
de los ochenta. Es la idea de una sociedad americana tan idílica,
que cuando aparece algo diferente, la cosa nunca acaba bien, por mucho
que pueda parecer que va bien a mitad de la historia. Y luego la estética
es muy importante. Yo siempre digo que no me interesa ningún
grupo del que no quiera comprar su disco solo con ver la portada, pues
de igual manera, no me interesa ningún director que pueda contar
una gran historia pero que estéticamente le de igual como vayan
vestidas las actrices, como estén decoradas las casas o como
sea el pueblecito… Todo es fundamental y como ya sé de
donde viene la nieve, puedo morirme más tranquila.
¿Cómo ves
a tu personaje, Sarah Clockwork?
Desde el punto de vista de la interpretación,
es muy divertido hacer un personaje que no tiene texto, como en este
caso, pero que en un momento dado es el hilo argumental de todo. Yo
creo que es como la gran venganza, como si Eduardo Manostijeras hubiera
acabado bien. Es la gran venganza del diferente, la gran venganza del
que se adelanta a su tiempo… en esta caso (Martians go home) la
gran venganza es a través de la invasión extraterrestre.
¿Cómo venderías
este corto al público?
Es un corto de referencias culturales a cosas que me
interesan, desde la música a la estética, las películas,
el planteamiento de cómo debe de ser una película de terror,
como debe venderse, como un director perfila el guión, el story
y lo tiene todo clarísimo desde el principio. Y luego como historia,
como esa historia que siempre te gusta ver, si te gusta este género
aunque este corto contiene muchos géneros. Es divertida, pero
al mismo tiempo tiene su parte de bofetada, de crítica, pero
sin perder el humor, pero sobretodo cuidando mucho la estética.
¿Te has planteado
dirigir alguna vez?
Cortos no, pero si hubo un momento a principios de
los noventa que hicimos muchos proyectos de programas de televisión,
imposibles de realizar. Cada vez que íbamos a una cadena nos
decían que no sabían como hacerlo porque no sabían
a quién le iba a gustar. Ese es el tremendo error de pensar que
le va a gustar a todo el mundo. Es muy importante que algo no le guste
a alguien porque entonces quiere decir que habrá otras personas
a las que le va a gustar más. Dentro de los programas había
muchos guiños al género al fantástico, al terror,
en aquellos guiones que hicimos. Para Canal Plus hicimos unos segmentos,
que nunca llegaron a producirse, de la otra historia del mundo. Era
contar la historia del mundo desde nuestro punto de vista, como por
ejemplo la estatua de la libertad, que en realidad era una diosa extraterrestre,
pero hicimos el piloto y poco más.
¿Era como un reverso actual de la
bola de cristal?
La bola está muy reivindicada, pero había
segmentos que no me interesaban. Yo creo que simbolizó, por un
lado que era un programa infantil por el horario en el que se emitía,
pero nadie de los que lo hacían, ni los guionistas, ni los que
salíamos en pantalla, cambiaba su forma de ser o el lenguaje
porque lo fueran a ver los niños. Era una época que dio
lugar a las presentadoras rubias, eso todavía no ha tenido sus
consecuencias, pero dentro de cinco, seis, siete años, va a haber
una serie de asesinos en serie traumatizados por esas presentadoras,
eso deja marca. Todavía estamos en la generación de la
bola de cristal, pero en cinco o seis años algo va a pasar porque
Leticia Sabater ha sido muy importante en la formación de una
o dos generaciones y esa generación todavía no ha llegado
al poder y va a ser muy interesante ver las consecuencias. Yo lo estoy
deseando. Pero bueno, lo que quería decirte. Con la bola había
ganas de enseñar, dentro también estaban series antiguas,
que ahora no significan nada, pero entonces eran la historia de la televisión,
desde los Monster hasta La pandilla, Mi bella genio… Una historia
del cine o de la música, contada por Gurruchaga o por las divas
o por Marlene Dietrich, y cualquiera en su sano juicio diría
a qué niño de ocho años le interesa Marlene Dietrich,
probablemente a muchos si se lo enseñas, o a quién le
interesa Alice Cooper o Bowie, pues a muchos si se lo enseñas.
Eso fue lo que pasó con la bola. Había niños de
cinco años y niños de cuarenta que se levantaba el sábado
por la mañana.